Normalmente se viene ligando el inicio del movimiento modernista, a la publicación, en 1888, de Azul..., de Rubén Darío, ya que este tuvo una muy importante repercusión en las literaturas hispánicas. Autores que participaron de una estética semejante y que publicaron en la primera mitad de la década, cuyos ejemplos son los poetas cubanos José Martí y Julián del Casal, los mexicanos Manuel Gutiérrez Nájera y Salvador Díaz Mirón, el guatemalteco Enrique Gómez Carrillo, el peruano Manuel González Prada, el colombiano José Asunción Silva o el español Salvador Rueda, no habían sido reconocidos como tales, hasta hace poco que se les dio la etiqueta de plenamente modernistas. Lo importante aquí fue lo que aportaron a la época y su nueva cosmovisión del mundo circundante.
El termino modernismo, que viene de ser utilizado en la religión se aplica en las artes para señalar una época llena de inconformismos, y deseos de cambio., todo siempre opuesto a las tendencias vigentes. En su origen el “mote” de modernistas era lanzado con matiz despectivo por los enemigos de las novedades y de creatividad humana.
La misma creatividad de las plumas modernistas hacen que esa definición peyorativa termine por acabar y se convierta en una insignia , alimentada por supuesto del orgullo de estos mismos autores, que con tenacidad logran darle una tonalidad diferente al modernismo , un cierto status en la sociedad de la época, y en la historia literaria iberoamericana.
Lo mas interesante es el carácter diferencial de esta tendencia, los autores modernistas manifiestan su disconformidad a través de un aislamiento aristocrático y de un refinamiento estético, ello va acompañado muchas veces por aptitudes inconformistas como la bohemia, el Dandysmo y diversas conductas asóciales y amorales.[1]
Pasando explícitamente en el terreno musical, el romanticismo fue un período que transcurrió aproximadamente entre principios de los años 1800 y la primera década del siglo XX, y suele englobar toda la música escrita de acuerdo a las normas y formas de dicho período. El romanticismo musical es un período de la música académica que fue precedido por el clasicismo y continuado por el modernismo.
El romanticismo musical siempre, de alguna manera estuvo relacionado con el romanticismo, la corriente de cambios en literatura y bellas artes, existen de todos modos ligeras diferencias temporales, dado que el romanticismo en aquellas artes y en la filosofía se suele reconocer entre los años 1780 y 1840.
El romanticismo, como podemos observarlo en la siguiente alusión es radicalmente distinto a lo que posteriormente ofrecería el modernismo, el primero, como movimiento global en las artes y la filosofía, tiene como precepto que la verdad no podía ser deducida a partir de axiomas, en el mundo había realidades inevitables que sólo se podía captar mediante la emoción, el sentimiento y la intuición. La música del romanticismo intentaba expresar estas emociones y describir esas verdades más profundas, mientras preservaba o incluso expandía las estructuras formales del período clásico.
El término música romántica, esta relacionada con la música suave o con una atmósfera ensoñadora, muy poco inquietante, y más bien conservadora. .el modernismo llega y hace de la música todo lo contrario al lo que exponía el romanticismo, porque si miramos la sociedad de la época vemos como las ciudades tuvieron que afrontar problemas diversos como dificultades para cubrir las necesidades básicas de la población: alimentos, agua potable, luz, servicios sanitarios... lo mismo que problemas de vivienda. Las casas se amontonan en los suburbios y carecen de condiciones higiénicas.
Por otro lados, por el lado de las ideologías políticas se consolida el socialismo que defiende a los obreros frente a la burguesía conservadora. En Europa surgen tensiones nuevas: el triunfo del comunismo en Rusia y la Primera Guerra Mundial. En España se sufren conflictos militares con Marruecos y con las colonias de América.
Entonces, se plantea como a manera de conclusión, y luego de lo ya ahondado durante este ensayo, que todas las formas nuevas de expresión humana que trae consigo el modernismo, toda esa explosión de creatividad, no es otra cosa que un caldo de cultivo que se produjo pese a los malestares sociales, políticos y económicos de la época.
Han sido muchas las interpretaciones que se han hecho de la significación del movimiento, que ha sido ligado, en la búsqueda de conexiones de fondo, con un proceso de tipo religioso que se manifiesta hacia 1880, llamado también "modernismo", y que pretendía una explicación a fenómenos diversos: política, filosofía, religión, literatura, ciencia.[2] Alguna epidérmica vinculación puede establecerse en la medida en que el modernismo que nosotros conocemos trabaja con la materia verbal y de su reordenamiento espera obtener significaciones. Pero no puede decirse que haya habido correlación ni determinación ninguna. Muchos poetas modernistas se niegan, no obstante, a creer que el modernismo sea algo restringido a las bellas letras; aluden, en cambio, a un estado de ánimo general que es, tal vez, el sentimiento ya descrito de asfixia cultural y de necesidad de cambio social.
Porque creemos que nada en la historia de la humanidad pasa por generación espontánea, es que podemos decir que tras un periodo de problemas y desaciertos en el estilo de vida de las personas, estas pueden lograr grandes trasformaciones, utilizando un gran estrategia, el arte, y de contera el alma de individuo.
[1] Introducción al modernismo literario, Arrieta.
[2] Estudios críticos sobre la prosa, modernista hispanoamericana, Jiménez, SA Barros
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