Salvador Dalí

En 1927 Dalí viaja por primera vez a París, pero es al año siguiente cuando se instala en la capital francesa y se une al grupo surrealista que lidera el poeta André Breton. Este último terminará expulsándolo del movimiento algunos años después, en una memorable sesión de enjuiciamiento a la que Dalí compareció cubierto con una manta y con un termómetro en la boca, aparentando ficticiamente estar aquejado de fiebre y convirtiendo así el opresivo juicio en una ridícula farsa.
La triple acusación a la que tuvo entonces que enfrentarse Dalí fue: coquetear con los fascismos, hacer gala de un catolicismo delirante y sentir una pasión desmedida e irrefrenable por el dinero. A esto precisamente alude el célebre apodo anagramático con que fue motejado por Breton, Avida dolars, acusación que lejos de desagradar al pintor le proporcionaba un secreto e irónico placer. De hecho, después de conocer a la que sería su musa y compañera durante toda su vida, Gala, entonces todavía esposa de otro surrealista, el poeta Paul Eluard, Dalí declaró románticamente: "Amo a Gala más que a mi madre, más que a mi padre, más que a Picasso y más, incluso, que al dinero."
Salvador se enamoró de Gala en el verano de 1929 y con ella gozó por primera vez de las mieles del erotismo. Es la época en que pinta Adecuación del deseo, Placeres iluminados y El gran masturbador.

Enterado el padre de Salvador de la vida disoluta de su hijo, rompe relaciones con su vástago; época en que el artista realiza lo mejor de su obra, como el célebre cuadro Persistencia de la memoria (1931).
En 1934 viaja con su ya inseparable Gala a Estados Unidos. En sus erráticas manifestaciones no duda en asociar el mito hitleriano con el teléfono y a Lenin con el béisbol. Son todas bromas absurdas que tratan de quitar hierro a una situación política amenazante. Dos años después se desata la atroz guerra civil en España y una de las primeras muestras de la probidad de los militares insurrectos es el infame asesinato de su amigo Federico García Lorca, crimen que conmocionó a la opinión pública internacional. Dalí escribió: "Lorca tenía personalidad para dar y vender, la suficiente para ser fusilado, antes que cualquier otro, por cualquier español."
En 1938 conoce por fin, gracias al escritor vienés Stefan Zweig, a Sigmund Freud, quien había sido el gran inspirador de la estética surrealista, de la que Dalí no se siente marginado pese a las bravatas de Breton, sino que por el contrario se considera el único y más genuino exponente.
A España regresó en 1948, hallando en el régimen del general Franco toda suerte de facilidades. El gobierno incluso declaró aquel rincón catalán que tanto fascinaba al pintor "Paraje pintoresco de interés nacional". Para muchos historiadores del arte lo mejor de su obra ya había sido realizado y, sin embargo, aún le quedaban cuarenta años de caprichosa producción y de irreductible endiosamiento y exhibicionismo, con apariciones públicas del estilo de la que protagonizó en diciembre de 1955, cuando se personó en
En su testamento, el controvertido artista legaba gran parte de su patrimonio al Estado español, provocando de ese modo, incluso después de su muerte, acaecida en 1989, tras una larga agonía, nuevas y enconadas polémicas.
Su longeva existencia, tercamente consagrada a torturar la materia y los lienzos con los frutos más perversos de su feraz imaginación, se mantuvo igualmente fiel a un paisaje deslumbrante de su infancia: Port-Lligat, una bahía abrazada de rocas donde el espíritu se remansa, ora para elevarse hacia los misterios más sublimes, ora para corromperse como las aguas quietas. Místico y narciso, Salvador Dalí, quizás uno de los mayores pintores del siglo XX, convirtió la irresponsabilidad provocativa no en una ética, pero sí en una estética, una lúgubre estética donde lo bello ya no se concibe sin que contenga el inquietante fulgor de lo siniestro. Dalí exhibió de forma provocativa todas las circunstancias íntimas de su vida y su pensamiento.
OBRAS

Salvador Dali, 1929
Oil on panel, 30 x
Museo de arte moderno de Kunst, Munich.
Con elementos tales como piedras, insectos, conchas marinas y huecos, Dalí expresa sus complejos sentimientos hacia su madre, con la cual había estado muy ligado. La roca con huecos, es el elemento central de otra pintura de Dalí: “El complejo de Edipo” (1930). La cercanía y la ubicación de una figura humana en relación a la roca, ayudan a explican el título y el simbolismo utilizado por el pintor. Nótese también, en la parte inferior izquierda del cuadro, un abrazo entre Salvador y su padre. En relación con la cabeza de león, Freud escribió que la presencia de un animal salvaje representa impulsos sexuales que la persona teme dejar salir.

El gran masturbador
Oil on canvas, 110 x
Museo Nacional Reina Sofía, Madrid.
Este cuadro fue pintado poco antes de conocer a Gala. Para ese entonces, sus necesidades en Paris se habían convertido en una obsesión. Se trata de un autorretrato donde se reflejan sus deseos y temores sexuales. Para entonces Dalí todavía era virgen y en su timidez influía el conocimiento, a través de libros de su padre, del alcance de las enfermedades venéreas. Entre varios símbolos destacan los siguientes: el saltamontes, que aterrorizaba a Salvador; la cabeza de león aludiendo a deseos reprimidos; y una flor-vasija que, cercana al pecho de la mujer, espera ser llenada.
Oil and collage on panel, 49.5 x
The
Es uno de los primeros cuadros donde Dalí muestra lo que será su aporte al movimiento surrealista. Utilizando las habilidades adquiridas, pinta en forma muy detallada los resultados de una imaginación libre de censura. En cuanto al tema, pareciera que en esa liberación la figura de su padre es la más importante. Salvador obtuvo de su padre un apoyo y una compresión incondicional hasta que resultó evidente, que en su ambición, Dalí estaba dispuesto a desafiar a la autoridad de su padre. El pintor nos dejó evidencias sobre lo difícil y traumático que resultó para él, el distanciamiento de su padre.
Salvador Dalí, 1929
Oil on canvas, 140 x
Museo Nacional Reina Sofía, Madrid.
Fue la primera pintura en la cual Dalí empleó imágenes dobles. En este caso se trata de una imagen a partir de otros objetos, como lo hacía el pintor Milanés Giuseppe Arcimboldo (1527-1593). Dalí sin embargo utiliza también las sombras para formar la imagen. Esta generación de imágenes múltiples será una de las características de su método paranoico-crítico.

La persistencia de la memoria
Salvador Dali, 1931
Oil on canvas, 24 x
The
Aquí, Dalí se inicia con sus famosos relojes blandos. El decía que no eran otra cosa que el queso Camembert del espacio y el tiempo, suave, extravagante, solitario y paranoico-crítico. En este autorretrato, un Dalí similar al que aparece en “El gran masturbador” (1929), se encuentra inmóvil y con la lengua afuera. Aparte de los insectos, se encuentra aislado en un paisaje árido y caluroso. En estas condiciones, la percepción del tiempo y del espacio, y el comportamiento de los recuerdos, adquieren formas blandas que se ajustan a las circunstancias. Veinte años más tarde en “La desintegración de la persistencia de la memoria” (1952), Dalí descompone estas imágenes incorporando el conocimiento de las consecuencias del uso destructivo de la energía atómica.

Oil on canvas, 65 x
Perls Galleries, New York.
Aquí un hombre y un niño (posiblemente Dalí y su padre), están caminando y a punto de pasar debajo de una roca que no parece muy estable. El padre, sin soltar al niño que lo conduce, le está señalando algo. Por otra parte, esta roca tiene mucho parecido con la que aparece en “El Angelus arquitectónico de Millet” (1933), y que representa a una figura femenina.

El espectro del sex-appeal
Salvador Dalí, 1934
Oil on canvas, 18 x
Fundación Gala-Salvador Dalí, Figueras, Spain
En esta pintura el niño Dalí se encuentra en la playa, rodeado por un paisaje rocoso muy parecido a los que el conoció en su infancia. El está observando el cuerpo de una mujer cuyas partes se mantienen juntas gracias en parte a la acción de las muletas. Pareciera que el centro de su curiosidad es el busto de la mujer y su contenido.

Oil on panel, 32 x
The
En esta pintura Gala tiene una expresión severa poco usual. Esto es debido a la obsesión y la inquietud que sentía Dalí por el cuadro “El Angelus” del pintor francés Jean-François Millet (1814 - 1875). Dalí pensaba que había algo escondido en la tela debido a un sentimiento de angustia presente. También creía que el tema no era sólo el ánimo reverente de la oración si no que además había una represión de tipo sexual. En 1963, una radiografía reveló que Millet había pintado entre los campesinos que rezaban, el ataúd de un niño. Esta parte fue sobre pintada por el artista para hacer más vendible el cuadro. Simplemente la imaginación, la sensibilidad y la inteligencia que tuvo Salvador Dalí, parecen no tener límites
Oil on canvas, 50.8 x
The Tate Gallerie,
Dalí dijo que esta pintura trataba sobre la muerte y la petrificación de Narciso, quien se enamoró de su propio reflejo y fue transformado en la flor que lleva su nombre. Sigmund Freud una vez comentó: “Nunca antes había conocido un ejemplo tan perfecto de un español. Que fanático ¡”.

Salvador Dali, 1937
Oil on canvas, 51 x
Private Collection.
De acuerdo con Dalí, el acto de dormir es una especie de monstruo sostenido por las muletas de la realidad.

Salvador Dali, 1947
Oil on canvas, 64.1 x
Fundación Gala-Salvador Dalí, Figueras,
Dalí estudió a todos os grandes maestros y fue respetuoso con la mayoría de ellos. Cuando Dalí visitó a Picasso en Paris, le dejó saber que lo estaba visitando antes de ir al Louvre. Picasso le replicó “Hizo Usted muy bien”. En el cuadro sin embargo, el instrumento musical proveniente de su intelecto y que el sujeto ofrece, parece mas bien pequeño. Aun entre flores, la expresión no es amigable. Tal vez Dalí pensó que Picasso poseía una percepción limitada (nariz) y que también cargaba con un gran sentido de culpa (Piedra en la cabeza).

El cristo de san Juan de la cruz
Salvador Dalí -1951.
Oleo sobre lienzo 205 x
Museo Kelvingrove, en Glasgow, Reino Unido.
Dalí se inspiró de un dibujo del místico San Juan de la Cruz conservado en el monasterio de
El paisaje en calma se inspira en Port Lligat y en un dibujo de Velázquez para la rendición de Breda. Los pescadores están inspirados en una pintura de Le Nain
La pintura muestra a Jesús crucificado, tomado en perspectiva y visto desde arriba, cuya cabeza, mirando hacia abajo, es el punto central de la obra. La parte inferior del cuadro es un paisaje apacible, formado por un lago rodeado de montañas. En un pequeño puerto, se afanan dos pescadores. Ambos son en realidad pintores famosos retratados por Dalí. Entre el crucificado y el lago se interponen unas nubes de tonos místicos y misteriosos, iluminadas por el resplandor que emana de la cruz y de Cristo. La obra simboliza al Cristo Redentor. El fuerte claroscuro sirve para resaltar la figura de Jesús y provocar un efecto dramático.
Cristo es representado de forma humana y sencilla. Tiene el pelo corto, muy distinto a las representaciones clásicas de Jesús con el pelo largo, y tiene una posición relajada. El letrero en la parte superior de la cruz donde se dice que se colocaron las iniciales INRI, está representado con una hoja de papel pequeña y doblada.
Dalí utilizó un trapecista profesional como modelo para pintar a Cristo. Cabe señalar que Cristo no está herido ni está clavado a la cruz; no hay llagas ni heridas ni mucho menos sangre. Parece que flota junto a la cruz.
Esta es posiblemente, la obra más humana y humilde que se ha pintado sobre
Joven virgen sodomizada por su propia castidad
Salvador Dali, 1954
Playboy Collection
Los Angeles.
Dalí comentó: “ El cuerno del rinoceronte es en realidad el cuerno del legendario unicornio, símbolo de la castidad. La joven dama puede escoger si apoyarse en el o jugar moralmente con el, tal como se hacía en la época del amor cortesano.”
Oil on canvas, 81 x
Esta pintura pertenece a la época en la cual Dalí mostraba respeto hacia la iglesia católica. En su mente está ya presente el conocimiento de la existencia de ciertas teorías sobre la estructura de la materia. Los elementos empleados son similares a cuernos de rinoceronte, que según él poseía características geométricas muy especiales
